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08 diciembre 2021

Promiscuidad Musical


 

Flore Benguigui envuelta en sonidos electrónicos. Día, tarde, noche. Un loop serpentino que tarda lo que una estrella pulverizada por un hoyo negro. De un salto, la voz de Maria Zardoya, seda fría y fresas recién cortadas; con un poco de viento,  la voz imposible de la Thérèse de Balthus convertida en Maya Hawke, pausa suave, un trago de vodka helado especiado con pimienta negra.


Vivo entre la voz de Carola que va y viene como un chocolate amargo apresado entre el paladar y la lengua, que deja un sabor completo, reconfortante, feliz y las palabras nítidas de Angourie Rice, al otro lado del mundo divida por la Bruselas de Angèle, étrange mélange de Claire Laffut y uno que otro grito de Janice. 


Jazz cálido de Catalina García, Downtown uptempo de Anya Taylor-Joy, alguna frase arrastrada de Lana del Rey, un melodrama de Lorde o la península de Baja California envasada en la garganta de Amy Winehouse que se difumina en una noche de bajos y graves incendiados llamada Lianne La Havas. 


Despierto en el eco en Baby I’, a fool de Melody Gardot aunque Happy Pills de Norah Jones con un martini de pepino. Interrumpo con violencia el encanto de la luz con la sombra de Beth Gibbons en Tom the model para estallar con Emanuela Hutter mientras aderezo mi promiscuidad auditiva con Skye Edwards y vuelvo, 

embelesado, 

sin tiempo, 

sin prisas, 

sin promesas imposibles de cumplir.

08 mayo 2020

Back to Black



En la habitación un tornamesa portátil con un sólo disco: Back to black. 

A mí nunca me gustó Amy Winehouse. 
A la península esas cosas no le importan. 

Puse el disco: 
un poco por la nostalgia de mi casa, 
un poco por la entrada del sol 
un poco para acompañar el sonido de las olas rompiendo el fin de otro año. 

Back to Black

Mi amigo Tafa salía en bermudas a ver el horizonte. 
Una saudade de mañana
la misma saudade con un sabor más soleado. 

Atrás habíamos dejado Puerto Nuevo y Tijuana y Rosarito. 
Atrás las Playas de San Felipe y el Valle de los Gigantes y la Bufadora. 
Atrás nosotros, siempre atrás; salvajes detectives en busca de un desierto,
en busca de la misma Cesárea perdida, incomprendida, rebelde. 
   
Back to black se convirtió entonces en esa música de fondo de pelo recién lavado y un desayuno peninsular y en el fondo de mi memoria Billie Pipper: también Amy Winehouse, también Back to Black.

Amy Winehouse revienta en un diseño de Cecile Manz, 
el sol de la Península entra por el domo de la casa, 
invierno y Ensenada. 

Hay algo triste en este recuerdo. 
Una nostalgia fría, solar 
un sabor a Harry Polanco y Foca Parlante,
un sabor a uvas inmortales.    

Y se hace tarde,
pienso en mi amigo Tafa, 
está apenas a unas calles, 
a cientos, a miles del calles 
millones de calles.

Algún fin de año, 
el mismo sol  que me clarea el cabello
y
si cierro un poco los ojos 
el sonido del mar imposible 
el sol sobre las pistas
y el secreto del desierto en mis oídos