porque no hay mejor lugar a donde mi imaginación vaya que no sea en medio de tus piernas y no hay mejor lugar donde revienten las burbujas que tus piernas interminables,
porque no hay mejor mapa que el de tus pies vestidos y terrestres, desnudos y celestiales,
y porque nada se ajusta mejor a tus pantorrillas que mis manos y no hay mejor Atlas para el mundo de tus piernas que mis hombros que huelen a Woodford y que pruebas como quien encuentra agua en medio de una ciudad hirviendo,
y porque no importa la luz sino la sombra que maúlla el mediodía y deja pasar la belleza por las cortinas mientras tus labios entreabiertos hablan el secreto de las espinas de los erizos,
porque estuviste vestida todo el día,
porque se acerca la noche.



