Desahuciado detrás de una caja de cerveza: pelusas, telarañas, trozos de platos, tazas, polvo fino.
Anudado a la gravedad
Fuerza que traduce palabras zumbantes, sueños febriles, sueños de flores y primavera; las primeras caricias del polen esparcido sobre todo, semillas en la atmósfera y el sonido eléctrico de los rayos del sol al estrellarse con el gris de los colores.
El mundo es un espacio inhóspito, lleno de terror, sin vacíos ni silencios; ruido vertiginoso de las turbinas del pasado que entintan el futuro. Materia concebida en agonía constante, tueste permanente, paso sublime de partículas cuantificadas.
No habrá memoria para el espacio detrás de la caja de cerveza,
ni para el espacio debajo del refrigerador;
tonalidades azuladas llegarán para ser soledad, para abandonar lo abandonado.
¡Un momento!
Ya nadie escucha los suspiros

